MIKE OLDFIELD

BIOGRAFÍA:

Michael Gordon Oldfield nació el quince de mayo de 1953 en la localidad británica de Reading. Cuando era niño rechazaba todos los jueguetes que cualquier niño travieso de diez años destrozaría a su edad. Nuestro protagonista tenía otro juguete muy especial: su propia guitarra. Era la guitarra de su padre con la que interpretaba torpemente alegres villancicos, la que le despertó amor por la música. Un amor que año, tras año, crecía más.

Y así después de que su padre le comprara su primera guitarra, aquel niño empezó a aprender a tocarla como podía. No fue a clases de música, ni tuvo profesores particulares, tan sólo su padre le enseñó lo poco de música que sabía. El resto lo fue improvisando y aprendiendo sobre la marcha, convirtiéndose en un gran autodidacta, debido a su gran pasión a la música. Con once años, empezó a tocar en salas de folk en su Inglaterra natal, con canciones compuestas por él mismo.

El hecho de que su madre estuviera gravemente enferma durante gran parte de su infancia y muriera cuando la adolescencia le alcanzó de lleno, convirtió a Mike en un niño triste y a la vez muy tímido. La madre de Mike Oldfield murió en 1974 después de dar a luz a un niño con síndrome de Dawn. Todos estos problemas traumatizaron a Mike, pero su amor a la música era su válvula de escape, y ante ello la fama no tardaría en llamar a su puerta. Pero para alcanzarla tuvo que sufrir...y mucho.

Mike abandonó la escuela muy tempranamente, ya que no creía en la enseñanza, y quizás por ello le expulsaron de su clase. De hecho, poco parecía importarle, porque en esa época ya recibía ovaciones en todos los clubs y salas donde tocaba.

Su hermana, Sally, le propuso hacer un dúo musical y no tardo en aceptar. Ambos grabarían un álbum con catorce temas bajo el sello discográfico Transatlantic. Así nació, The Children Of The Sun, la primera experiencia musical de Oldfield.

En este disco podemos encontrar temas infantiles, de poca calidad, pero que descubrían las primeras e interesantes experimentaciones de dos hermanos enamorados de la música.  La voz de Sally era bella y prodigiosa, y sorprende escuchar a Mike, con tan solo catorce años con una voz tan aguda. Ambos interpretan y componen todos los temas. A comienzos de los 70, Mike asistió a un concierto que le marcaría la vida: conoció a Kevin Ayers, y éste le ofreció formar un grupo con él y con David Bedford, y que se llamará The Whole World. Gracias a esto, Oldfield aprendió muchisimo y se empapó de ideas para grabar más tarde el primer Tubular Bells. Pero con este grupo también conoció las drogas.

La situación de la banda no era muy buena, y tras la aparición de su último disco Kevin Ayers le regaló a Mike una grabadora, lo que le impulsó a grabar sus propias ideas en una cinta de audio, pudiendo grabar él mismo varios instrumentos, unos encima de otros. Por esas fechas, ya tenía claro lo que quería hacer: una larga obra orquestal con guitarras eléctricas, acústicas, pianos, teclados o xilófonos, todos tocados por él mismo. De esta manera, Mike grabó su primera maqueta y fue de discográfica en discográfica tratando que alguien le escuchara...y nadie lo hizo. Tuvo que ser un hombre de negocios y de una modesta cadena de venta de discos a domicilio, Richard Branson, el que se interesara por este melenudo hippy. Se aproximaba el nacimiento de Tubular Bells.

Aquel piano que sonaba en las maquetas tenía totalmente loco a Tom Newman, el ingeniero de Virgin, que por aquel entonces era una tienda de discos por correo, y que sabía que lo que estaba escuchando sería una obra maestra. Newman, Branson y el propio Oldfield construyeron The Manon, la primera mansión en Inglaterra que haría las veces de estudio de grabación. Poco a poco, las ideas de Oldfield se fueron perfeccionando y se transformaron en Tubular Bells, el primer disco de Virgin Records.

Este disco salió al mercado en mayo de 1973, y al mes siguiente se celebró un concierto de presentación del disco, que finalizó con el público en pie y aplaudiendo durante varios minutos. La canción que da título al disco fue la que le lanzó definitivamente a la fama, ya que apareció en la pelicula El Exorcista. No pasaría ni un mes cuando Tubular Bells entró en el número uno de los más vendidos. La tremenda fama y la enorme cantidad de dinero que ganó con tan solo veinte años le causó una crisis de personalidad. Mike se refugió en si mismo, cerró las puerta de su vida privada y literalmente, desapareció.

Durante ese tiempo de auto-aislamiento, Oldfield compuso su segunda obra maestra, llamada Hergest Ridge, en honor al nombre del monte donde estuvo refugiado esos días. En este nuevo disco, se notaba que se había inspirado en la Naturaleza y que había cogido más experiencia. Mientras tanto Tubular Bells seguía en el número uno de las listas. Solo cuando apareció este nuevo álbum, le hizo perder la primera posición. Después aparecieron dos discos más Ommadown e Incantations. Por fin, Mike superó su miedo a la sociedad y a la tímidez a finales de los 70, pero empezó a sufrir los ataques de su propia compañía de discos para que sacara discos comerciales y canciones pop cantadas.

Platinum representó un cambio, con composiciones vocales cercanas al pop. En esa época, Mike se casó con Diana Fuller, de la cual se separaría dos semanas después. Mientras, tenía un problema imposible de solucionar: el de su compañía discográfica Virgin Records. Éstos le empezaron a pedir más éxito y canciones más comerciales y cercanas al pop. Mike se negaba a hacer este tipo de música, pero al final cedió.

Antes de aparecer a la venta Platinum, Oldfield y toda su banda se fueron de gira interpretando Tubular Bells e Incantations, en unos conciertos apoteósicos y espectaculares con recintos llenos incluidos, pero resultó un fiasco financiero. ¿El motivo? Mike contrató a un total de ochenta músicos, lo que supuso un enorme gasto que no pudo ser amortizado con el dinero de las entradas.

En verano de 1980 Mike y toda su banda sobrevolaban los Pirineos para acudir a la siguiente cita de su gira. Oldfield estaba enamorado de los aviones y consiguió sacarse el carnet de piloto. Pero aquel día la música casi se tiñe de luto cuando una terrible tormenta sorprendió al avión de Mike en el que viajaba también la vocalista Maggie Reilly. Estuvieron a punto de estrellarse y solo la fortuna evitó un choque fatal, y todos salieron ilesos. Esa traumática experiencia le sirvió para poner título a su próximo álbum, Five Miles Out, que apareció en 1981 en pleno auge del pop, lo que aprovechó Oldfield para contentar a su compañía con canciones cantadas y a la vez que expresen los momentos de angustia vividos en el avión. Aún así, las presiones de Virgin seguían siendo igual de impertinentes. En 1983 sacó Crises, en el que se encontraba la canción mas famosa de Mike Oldfield, Moonlight Shadow.

Este tema estaba cantado por la voz inigualable de Maggie Reilly, que se convirtió en la musa de Mike en los años 80. Todo un éxito que hoy en día aún se escucha mucho por televisión y por radio. Mike Oldfield lo había logrado: había demostrado que es capaz de tocar y componer en cualquier estilo. Después vino Discovery, y cambió el pop por el rock y que contenía canciones mas rapidas y mas fuertes. Para entonces, Mike ya había denunciado a Richard Branson, dueño de Virgin por estafa, una denuncia que no prosperó. Antes de ello, hizo una fabulosa banda sonora para la pelicula Los Gritos Del Silencio. Aún así, salió enfadado de su experiencia ya que no montaron del todo bien su música y decidió que no iba a hacer ninguna banda sonora, a no ser que Steven Spielberg o Stanley Kubrick se lo propusieran.

Islands fue su siguiente disco, tremendamente conocido por el público por la participación en él de Bonnie Tyler. El primer single de este disco fue The Wind Chimes que también incluía un video-álbum, pero que no tuvo el éxito esperado.

Finalmente, después de dieciocho años, deja Virgin Records. Su último trabajo con esta compañía fue Heavens Open de 1991, y terminado su contrato ficha por Warner.

Con esta compañía, aparte de cobrar mucho más, tiene más libertad a la hora de hacer música y estrenó la continuación de Tubular Bells. La premiere mundial de Tubular Bells II tuvo lugar el 4 de septiembre de 1992, en un inolvidable concierto en el Castillo de Edimburgo, en Escocia. Este disco sigue hoy considerado como uno de los más brillantes de su carrera. Tras las ventas millonarias de la segunda parte de las campanas tubulares, apareció en 1994 con The Songs Of Distant Earth, que rompió moldes en aquella época, por ser el primer álbum comercial en incluir un CD-ROM interactivo.

Después vendría su incursión a la música celta con Voyager y sus experiencias en su casa de Ibiza en Tubular Bells III, estrenado nuevamente en un concierto apoteósico, pero esta vez en Londres. De su experiencia ibicenca viene que comenzase el álbum con sonidos de viento. Aún así, la tercera parte provocó una división de opiniones entre los críticos y los seguidores de Mike. En 1999, la guitarra fue la gran protagonista en Guitars y a los pocos meses la llegada del nuevo milenio la plasmó con Millenium Bell, un recorrido por las escenas más importantes de los últimos dos mil años, empezando por el nacimiento de Cristo y acabando con la llegada del nuevo milenio, con un sonido más dance.

Ahora, tras un descanso de dos años, Mike Oldfield vuelve con más fuerza que nunca con Tres Lunas, un álbum de Chill Out que se puso a la venta el pasado 3 de junio de 2002 y que se presentó en el Museu de les Arts i les Ciències de València. Su primer single es To be free, una canción que vuelve a contar con voz femenina, rememorando su etapa más comercial a principios de los ochenta.