
Una noche en el teatro
Los que me conocéis, ya sabéis que tengo una debilidad especial por la música, el cine, la lectura y el teatro…
Pues quiero hablaros justamente de esto último, el teatro.
Hace unos cinco años tuve la oportunidad de ver en Sant Boi la obra de Antonia San Juan “Otras mujeres” y la verdad, es que me quedé absolutamente fascinado.
Estamos hablando de más de hora y media de monólogos de la actriz, que ya había triunfado en “Todo sobre mi madre” y que después del éxito cinematográfico, se ha dedicado de pleno al mundo de la interpretación.
Pues bien, después de aquella grata experiencia, volvía a verla dos o tres veces más (no lo recuerdo) en Barcelona, y en cada ocasión fuimos Jose y yo con gente distinta a verla, y el resultado era siempre el mismo, risas y disfrute por parte de todos.
Es por eso que un día fui paseándome por la red y descubrí que Antonia tiene una página: www.antoniasanjuan.com y en ella pude descubrir todos sus trabajos y que incluso interpreta hoy en día tres obras de teatro distintas, que va alternando con el mundo del cine.
En la misma página hay una sección de agenda bastante repleta de fechas, con lo cuál le he podido ir siguiendo la pista, pero por desgracia, en el último momento siempre surgía algún imprevisto que no me dejaba ir a verla, hasta que por fin aterrizó en Barcelona!!!!
En realidad me daba igual ir a ver cualquiera de sus tres obras, si volvía a ver “Otras mujeres” me daba igual, la vería 1000 veces más, aunque la propuesta de ver la continuación de la misma, también me seducía bastante, así que gracias al último empujón de Rosa, ayer mismo fui con ella y con Jose a ver “Las que faltaban”.
“Las que faltaban” es tan buena como “Otras mujeres”, la San Juan vuelve a hacernos reír y también en algún momento soltar alguna lagrimilla, o bien ponernos un nudo en la garganta. Ayer recordé porqué me gustan tanto sus espectáculos, ese humor ácido, negro, muy muy negro. La verdad es que como comentaba ayer al salir del espectáculo, a veces el corazón no se repone. De pronto te estás riendo y llorando de la risa y en cuestión de un minuto estás en el otro extremo. Cuando uno quiere regresar a la risa cuesta sobreponerse, pero en cualquier caso, no te deja indiferente, es como una montaña rusa de sentimientos.
Antonia utiliza a mujeres de todo tipo, una Diva, una hija de mujer maltratada, una pija, una provinciana, una presentadora de televisión, y muchísimas más, creo que hace entre 12 y 15 mujeres distintas, cada una tiene su momento de risa, su punto ácido y su momento serio, todas ellas tienen algo que contarnos a su manera.
De esta guisa es como Antonia San Juan descarga contra el poder norteamericano, la iglesia, los programas de cotilleo y muchos de sus protagonistas, la violencia doméstica, el maltrato psicológico, Irán, la religión, la publicidad, incluso las enfermedades terminales y la propia muerte.
Desde luego que Antonia tiene un sentido muy personal del espectáculo, que nadie se deje engañar, ya que no tiene un humor fino, o por lo menos no en lo verbal, sus personajes son muy ordinarios, con un vocabulario ofensivo para muchos sectores, incluso a mi me sorprenden muchas expresiones, pero finalmente me causan risa, mucha risa, qué más da? Si vamos todos a reírnos con el espectáculo y de nosotros mismos!
Como curiosidad, os diré que al llegar al teatro estaba Antonia en la puerta y le dedicó un saludo a Rosa y unas sonrisas para los tres que íbamos, algo que me sorprendió, porque de alguna manera, siempre pensé que era una persona más bien seria o arisca son el público, y su actitud fue absolutamente llana, de hecho estaba allí hablando con un señor de la calle y jugando con el perro del mismo, la verdad es que ese detalle me encantó.
Además, también nos gusto mucho estar en segunda fila, que en realidad era la primera, porque en la primera no había nadie, y como punto referente, en muchas ocasiones, solo nosotros tres (que a veces intimida un poco, la verdad). El teatro estaría al 50 % (que ya es mucho siendo teatro, por lástima) y la gente estaba bastante repartida. Eso sí, el público estaba entregadísimo y disfrutando, y es que, para qué vas a pagar lo que cuesta una entrada de teatro si no la vas a disfrutar?
Gracias Antonia, GRACIAS TEATRO!!!